Vuelta al cole !!

Sep 4, 2019

Arrancamos septiembre y con él, el comienzo de nuevos proyectos, propósitos y retorno de las rutinas que hemos dejado a un lado durante los meses de verano. Los adultos retomamos nuestros puestos de trabajo y los más pequeños de la casa retoman las clases, los horarios y la vuelta al estudio después de unos meses en los que han podido dedicarse a hacer las cosas que les gustan, a disfrutar, descansar, cambiar de ambientes y descubrir nuevos entornos y personas. Es por ello que con bastante frecuencia durante este mes la consulta más realizada en nuestro centro por los padres es “¿Cómo hago para que la vuelta al colegio no sea tan dura, tanto para ellos como para nosotros (los padres)?”.

Con frecuencia, los padres hacen comentarios del tipo “no ha hecho nada en todo el verano, verás cuando le toque volver a clase, a hacer los deberes y a madrugar…”, “ha estado todo el verano con los abuelos y ha hecho lo que ha querido”, “se van a la cama tardísimo, cuando les toque volver a madrugar a ver cómo lo hacemos” o “me dice que no quiere volver al colegio, que no le gusta”. Todos estos comentarios, son los habituales ahora que se acerca el comienzo del curso y es importante saber afrontarlos y trabajarlos con los más pequeños y también con los adolescentes, para que los comienzos sean más llevaderos y sepamos como gestionarlos.

Por ello, este post de hoy queremos dedicarlo a que sepáis afrontar este mes de una manera tranquila y en la que disfrutéis todos del nuevo curso que se acerca, a través de una serie de pautas sencillas que podéis poner en práctica.

1. La actitud que tenemos nosotros (los padres y adultos) de cara al comienzo del curso es fundamental. Con ello me refiero a que con frecuencia vemos que el comienzo del curso supone una fuente de estrés para muchos padres y así se lo hacen vivir a los más pequeños y eso no ayuda a que ellos se enfrenten a este nuevo curso con ganas y con ilusión. Además, también es importante la actitud que adoptamos nosotros con la vuelta a nuestros puestos de trabajo. Si somos de esas personas que nos quejamos con la vuelta, que lo vivimos como un castigo y que sólo nos enfocamos en lo negativo, con bastante probabilidad esa actitud y modo de afrontamiento, se lo estaremos enseñando a nuestros hijos sin darnos cuenta de ello.

2. Involúcrale en la compra del material escolar. Se trata de una pauta simple y fácil de llevar que con frecuencia vemos que suele ser una tarea que realizan los padres en su totalidad. Los padres son los que se encargan de ir a comprar los libros, cuadernos, uniformes, mochilas, etc. quedándose los niños en un segundo plano en todo este proceso. Sin embargo, si les involucramos en esta tarea, ellos se sentirán parte de la misma y podrán tomar conciencia de lo que supone realizar la compra y tomar decisiones sobre los cuadernos, mochilas y materiales que les gustaría tener de cara al nuevo curso. Todo ello nos ayuda a la hora de que tengan más ilusión por estrenar y más ilusión y ganas de comenzar.

3. Háblale de manera positiva sobre lo que va a suponer el comienzo del curso. Se trata de tener conversaciones con ellos acerca de todos los aspectos positivos que supone el comienzo del curso y todo lo que le va a aportar, a nivel personal y académico. Háblale acerca de su profesora y de lo a gusto que estaba con ella, de todas las actividades que realizaron el curso pasado y las cuales disfrutó, de los compañeros a los que va a volver a ver, de las actividades extraescolares que tanto le gustan.

Otra idea para los que son más mayores sería coger un libro de alguna asignatura que le guste y repasar los contenidos que van a dar durante el curso animándole y motivándole sobre todas las cosas que va a aprender y que le van a ayudar a entender conceptos más complejos.

En este punto es muy importante evitar hacer comentarios del tipo “ya verás cuando empieces el curso, se va a acabar el estar todas las tardes en la calle, vas a estar todo el día haciendo deberes y estudiando”, “como sigas así, cuando empiece el curso, voy a hablar con tu profesora para que te ponga todos los días más deberes que al resto”, etc. Todos estos comentarios que con frecuencia los padres los hacen con el objetivo de corregir el comportamiento de sus hijos, lo único que fomentan es su visión de todo lo académico como un castigo y, si tienen esa visión sobre el colegio/ instituto, es muy difícil que estén motivados por el aprendizaje y por la consecución de objetivos.

4. Establece objetivos para el nuevo curso. Este es un punto muy importante y que con asiduidad se suele pasar por alto, puesto que, como animales de costumbres y de hábitos que somos, nos cuesta hacer una autocrítica para ver qué aspectos podríamos mejorar y ponernos a trabajar en ellos.

Estos objetivos los podemos trabajar a cualquier edad, tan solo se trata de adaptarlos a la edad de cada uno y ajustar el nivel de exigencia a esta cuestión. Por ejemplo, en el caso de los más pequeños, podemos trabajar las rutinas en casa, la autonomía y la independencia en la realización de sus tareas.

En el caso de los niños que ya se encuentran en el segundo ciclo de primaria y los que están en el instituto, seria conveniente mirar atrás al curso pasado y ver qué aspectos se podrían mejorar como por ejemplo, mejorar la organización del tiempo de estudio para que no se amontone todo para el día antes del examen; si ha habido problemas de falta de motivación, establecer objetivos pequeños que podamos ir alcanzando para que eso nos anime y nos involucre más en el proceso; o buscar ayuda para que el estudio de las materias sea más fácil y ameno.

A su vez, también podríamos englobar aquí los objetivos a nivel personal, es decir, aquellos que nos van a ayudar a estar mejor a nivel personal y por tanto a nivel social. Un ejemplo de ello sería, si nuestro hijo/a el curso pasado tuvo problemas a la hora de relacionarse con los compañeros, problemas a la hora de gestionar la ansiedad que le supone la realización de exámenes o problemas de asunción de normas y de respeto hacia los profesores y compañeros, debemos establecer unos objetivos con ellos/as e intentar ir cumpliéndolos y si, en el caso en el que veamos que la situación se nos escapa y no sabemos como hacerle frente, buscar ayuda profesional puesto que será la mejor inversión que podemos hacer a todos los niveles (familiar, personal, de pareja, social, etc.).

5. Puesto que estamos a punto de arrancar el curso, de cara a ello sería positivo que esta última semana que queda para empezar, vayamos retomando rutinas de manera progresiva para así realizar un período de adaptación que nos facilite todo el proceso. Este proceso podría iniciarse con los horarios de acostarse y levantarse, estableciendo unos horarios lo más parecidos a los que van a tener durante el curso.

Otra idea sería el ir repasando contenidos que hayan trabajado durante el curso para que se familiaricen con ellos o el retorno del contacto con compañeros de clase para que jueguen y que cuando se vuelvan a ver en clase, la relación esté más fortalecida.

 

 

Esperamos que estas pautas que hemos elaborado, sean de vuestra ayuda y que os faciliten el comienzo del nuevo curso. Seguro que poniendo el foco en lo positivo y mostrando una actitud de escucha y un acompañamiento adecuado, el comienzo del curso será vivido dentro de la familia como un hecho agradable y no como un momento negativo dentro del calendario.

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